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GUANAJUATO SIN HAMBRE
La pobreza alimentaria es una de las formas más crueles de marginación. En pleno siglo XXI, miles de familias guanajuatenses aún carecen de acceso regular a una alimentación suficiente, equilibrada y nutritiva. Este eje nace de una convicción elemental: nadie puede pensar, aprender, trabajar o soñar con el estómago vacío.
A través de este programa, impulsamos la entrega estratégica de apoyos alimentarios, la implementación de comedores comunitarios, la creación de huertos urbanos y rurales, y el fortalecimiento de cadenas solidarias de distribución. Alimentar a nuestra gente no es un acto de caridad: es un deber social, es política de dignidad.
Con Guanajuato sin hambre, sembramos la semilla más vital del desarrollo: la posibilidad de vivir con plenitud.